Ya que me he lanzado.

Mi osadía aumenta y ahora comienzo sección semanal, los domingos, para pontificar y aconsejar a quienes no me lo han pedido y seguramente:

– no tendrán necesidad de consejos, en general

– y mucho menos los tienen de servidor

Como tampoco creo que cuando se lo ofrezca a alguien concreto como Daniel Lacalle lo vaya siquiera a leer, no digamos ya seguir, pues sigo.

Hoy uno para todos en general: desinstalad ahora mismo todas las aplicaciones que ofrecen información sobre la evolución de los mercados en tiempo real.

De verdad, hacedlo. Bloquead las barras del navegador en las que se actualizan las cotizaciones, no sintonicéis, salvo en momentos muy concretos y nunca para tenerlo de fondo, las cadenas que tienen un “banner” corriendo  por la parte inferior con todos esos colorines.

No activéis ningún servicio de alertas automáticas sobre cotizaciones, por favor. Ni al correo electrónico ni, por lo que mas queráis, al móvil.

No es conveniente estar pendiente de la evolución de los mercados. La revisión de las carteras debe ser periódica, pero cada tres, seis o incluso doce meses, en fechas acordadas de antemano. No ayuda nada el estar pendiente de lo que pasa cada quince minutos. Solo nos llevará a sobre reaccionar y eso casi nunca es bueno.

No digo que si el sistema financiero internacional esté a punto de colapsar, como en septiembre / octubre de 2,008, no tengamos que revisar con nuestro asesor el posible efecto en nuestras inversiones, pero esos son acontecimientos financieros que pasan una vez cada mil años.

Los cuales sabemos, los acontecimientos financieros que solo ocurren una vez cada mil años, que es lo único mas frecuente que el famoso partido del siglo que se da varias veces al año.

Es broma. Un poco.