Otras instituciones con las que también tendríamos que empezar de nuevo

Si ya proponía cerrar España y comenzar de nuevo como protectorado de algún líder serio, como Mugabe, creo que el sistema financiero global no merece menos.

No hay semana que no aparezca alguna noticia sobre un expediente sancionador a alguna entidad por alguna trastada que ha resultado en perjuicios al conjunto de la sociedad. Hoy, “S&P afronta una multa por inflar la calificación de riesgo de la deuda basura”

Como es evidente que los controles simplemente no funcionan, solo se me ocurren dos formas de evitar que estos comportamientos se sigan produciendo:

– una estricta política de “tolerancia cero” hacia ciertos comportamientos. Si una entidad participa en un fraude de entidad, pasa a control público, los accionistas con poder de control e influencia pierden el total de su inversión y se hace una colocación similar a la de los activos sanos que se separan de los activos tóxicos cuando se crea un banco malo. El equivalente a lo que se ha hecho con el Banco Espirito Santo.

Los minoritarios perjudicados por los fraudes serían compensados con lo obtenido por la venta de la nueva empresa, aquellos que pudieron o debieron haber identificado la situación y no lo hicieron perderían todo lo invertido.

– si tenemos un Banco Central Europeo absolutamente independiente, un Gobernador no sujeto a ninguna presión política y cuya actuación sólo está limitada por los estatutos de la entidad y lo que se marca en ellos, ¿por qué no puede tenerse una banca pública absolutamente inmune a las presiones políticas? Las entidades cuyo control se tomara por estos abusos podrían ser públicas y en no mucho tiempo tendríamos una agencia de calificación de riesgos pública, algo que se ha reclamado desde ciertas posiciones, una banca pública que, bajo estrictos criterios profesionales, se moviera más por su impacto social que por el retorno sobre la inversión pura y dura…..

Me dirán que la banca pública ha sido un desastre, que la crisis financiera que sufrimos en España ha sido consecuencia de las injerencias políticas en las Cajas, a lo que respondo dos cosas:

– Lehman Brothers no era pública. Nuestra crisis se ha visto amplificada por las cajas, pero  the Royal Bank of Scotland tampoco era público.

– la mayor parte de las crisis de entidades bancarias en España las han protagonizado bancos. Es más, la última ha sido la excepción. En dos novelas de Pepe Carvalho le dicen, su padre y su gestor, Fuster, le regañan por tener el dinero con el que aspira a retirarse, en una Caja de Ahorros, indignados porque está renunciando a los superiores intereses que ofrecen los bancos. Su respuesta es “pero son más seguras”.