Una vez dentro, no puedes salir.

Es un clásico de las historias sobre la mafia. Desde “Carlito´s way” a “No hay bestia tan feroz”, del grandisimo Edward Bunker.

Bueno, pues no puedo evitarlo, el karma me trae de vuelta a gamberrear con las empresas. Y no quiero, ¿eh?

Pero resulta que Jazztel, y mira que no hablo mal de ellos porque es de lo más potable en compañías de telecomunicaciones y su servicio es mejor en órdenes de magnitud con el de sus competidoras, pero no me queda más remedio.

En la última factura me han cobrado algo que ya me habían cobrado en la anterior. Les he llamado y me lo han arreglado sobre la marcha, hasta ahí muy bien.

Pero hace unos meses me cobraron €5 por la devolución de un recibo y cuando se lo he comentado me han dicho que “la devolución de un recibo conlleva unos gastos administrativos por la emisión del siguiente y hay que cargarlos.”

Así que solo he podido responder: “pues arreglar el cargo duplicado conlleva unos costes que voy a tener que facturar a Jazttel. He tenido que llamarles y emplear mi tiempo, así que se lo voy a facturar de acuerdo con la tarifa orientativa de honorarios profesionales del Colegio de Economistas de Málaga.”

Y ahí estamos, ya verán qué risa cuando les pase la factura.