Como el Rayo y la Sentencia.

 

Mi exmujer es búlgara y a veces tenía salidas muy divertidas, como cuando le propuse el nombre para dos tortugas y exclamó: “Sí, me encanta Rayos y Sentencias”.

No me interpreten mal, admiro lo bien que habla español, pero en ocasiones nos teníamos que reír.

Un dicho común es que la prensa de papel nos cuenta hoy lo que ya leímos ayer en Internet, muy a menudo me entero de las noticias gracias a mi adicción a Twitter, pero este caso me llama la atención: “Dinero on-line a precio de oro“, nos cuenta el País.

Dos apuntes:

– Comenté estos préstamos ¡El diez de marzo del 2,013! y la publique de nuevo el catorce de septiembre de 2,014.

– El artículo no menciona la única ley aplicable y que permite anular estos préstamos: la preciosa Ley Anti Usura, también conocida como “Ley Azcárate”, de 1,908.

Ahí, a la velocidad de los Rayos y de las Sentencias.