Podían elegir cosas más sencillas.

Otros que nos enseñan a cazar dragones, XTB trading on-line.

Entre sus ventajas: “Opera en los productos que más te interesen: CFD’s sobre Divisas, Materias Primas Commodities, Índices, Acciones al contado, Opciones para los principales mercados internacionales…”

Salvo las acciones al contado y los índices, si es mediante fondos índice, todos los demás productos son muy peligrosos para el inversor medio. Son interesantes… para el intermediario.

Estos productos son muy volátiles y quedan muy bien en las pantallitas con muchos colorines, gráficos interactivos que ofrecen mucha “información ” con solo pulsar un botón y mediante estímulos continuos nos dan la sensación de tener el control sobre lo que estamos haciendo.

En el Episodio 01×03 de The Newsroom, la analista econçomica está muy contenta porque le han comprado un sistema de broker profesional que ha costado $24,000. El compañero le pregunta qué le ofrece ese conjunto de pantallas que no ofrezca un sencillo portátil.

A lo que no recibe respuesta.

Y vuelvo a la razón por la que solo interesan al intermediario: la rentabilidad viene y va, pero los gastos permanecen. Cada operación que hagamos deja una jugosa comisión para la plataforma, gasto que se va comiendo poquito a poco nuestro capital.

Si, además, operamos con CFDs o a crédito, la velocidad a la que se esfuma nuestro dinero aumenta exponencialmente en proporción al apalancamiento con el que operemos. Ya comentamos que el fondo “Long Term Capital Management“, que estuvo a punto de llevarse por delante al sistema financiero mundial, operaba con solo un 2% de capital, con una ratio de 50 a 1 entre deuda y capital, así que una turbulencia significativa pero no tan importante se lo llevó por delante.