Truquitos contables.

Hoy se estrena la tercera temporada de “Isabel”. El artículo de El Mundo nos dice: “En 2012, la serie permaneció ocho meses en los cajones de TVE a la espera de un estreno (…) Por aquel entonces, la pública no quería estrenar producciones, para así salvar sus presupuestos.”

¿Cómo se pueden salvar unos presupuestos retrasando la emisión de una serie?

Pues evitando que se considere gasto y se incorpore a la cuenta de resultados, lo que ocurre cuando se emite. Mientras no se haga, no es gasto, es otra cosa.

Así que ya saben, la contabilidad es una opinión, el cashflow, un gasto. Un producto ya pagado podría no haberse considerado gasto nunca simplemente dejándolo en la nevera.

Off-topic y SPOILER: Isabel muere al final de esta temporada. SPOILER. Por si alguien no lo sabía. Me recuerda algo que escribió Peter David en su columna “But I digress“. Acudió a ver Titanic al cine y llegó tarde así que se quedó al inicio de la siguiente sesión a ver el comienzo.

Cuando se mencionaba que el barco se había hundido, cómo era donde se incorporó a la película, se levantó indignado gritando “el barco se hunde, ¿pero cómo puede ser así? Me voy, pensé que Cameron daría con un final original.”

O algo así, en todo caso, cuando lo contaba él, tenía gracia.