Los productos financieros y el campo embarrado.

Cuando se habla de la baja cultura financiera de los españoles, habiendo mucho de verdad, habría que considerar también el interés de las mismas entidades para que, a pesar de contar con formación aunque no sea específicamente financiera, los contratos resulte que simplemente no se pueden entender.

Pienso que es como cuando los equipos pequeños del norte, o algún entrenador que todos conocemos, embarran el campo deliberadamente cuando reciben a uno superior para que no se juegue al fútbol y el partido se resuelva de otro modo.

Habría que actuar en ambos frentes, en mi opinión, en mejorar la cultura financiera de los ciudadanos y en algo tan simple como que un contrato bancario dirigido al gran público sea entendible por el gran público.

Mientras, arrimando el ascua a mi sardina, acudan a un experto para que les explique lo que están contratando y lo que implica, a medio y largo plazo, lo que están firmando. Porque las consecuencias de una firma pueden manifestarse transcurridos meses o años.