Oigan, que aunque sea de segunda mano me vale, ¿eh?

Jordi Pujol devuelve la Medalla de Oro de Barcelona.

Que aunque sea de segunda mano y no la de la Generalitat que yo pedía, ya que la tienen ahí sin saber qué hacer y como es evidente que he hecho méritos para merecerla, a saber, terminar de pagar un préstamo concedido por Catalunya Caixa, pues que ya me la quedo yo.

Aunque sólo sea porque con la Medalla de Oro se tiene que ligar en Puerto Marina, si bien ahora mismo no me haga falta, que estoy muy contento con Laura.

Pero por si acaso.