No voy a mencionar a Robin Hood.

Al igual que un periodista trató de que las crónicas deportivas de su programa no comenzarán con “No pudo ser”, propósito que creo que incumplió un corresponsal a la segunda conexión, me comprometo a no hablar de “Robin Hood, pero a la inversa.”

Aunque casi no pueda evitarlo al leer a Stiglitz hoy en el País: “El sistema financiero de Estados Unidos, que ya ha ganado práctica en explotar a los estadounidenses que viven en niveles de pobreza, ha ampliado sus esfuerzos, expandiendolos a nivel mundial.”

Que no voy a mencionar a Robin Hood. De verdad.

Puede que mencione a Pablo Escobar, aunque la teoría que tengo no es la más políticamente correcta. A ver si cazo de nuevo el documental en el Plus y consigo tener un millón de “amigos” indignados por lo que voy a decir.