Pues nada, que lo hemos apuntado.

Un chiste muy malo: un acreedor pedía al deudor que le pagase de una vez la deuda vencida. El morroso le decía que no se preocupase, que aquí lo tenía, apuntado en la libretita que le enseñaba.

Así una y otra vez, “no te preocupes, estás en la libretita”.

Hasta que el acreedor ya perdió los nervios, pidiendo el pago con peores maneras que las anteriores.

A lo que el morroso respondió: “oye, mira que te borro de la libretita, ¿eh?”

A lo que iba, que la CNMV abrió en marzo siete expedientes a Bankia y sus cajas por las preferentes.

Y ahí están, apuntado en la libretita.