Ahora, el oro.

Como Barclay´s ha recibido una multa por manipular el precio del oro, hay un proceso en marcha para buscar otro sistema para la fijación del precio del metal amarillo. Ahora mismo lo hacen cuatro bancos y están buscando un organismo independiente para que se ocupe de ello.

El único organismo independiente que podría hacer esto sería uno

– que se financiase con una pequeña tasa sobre las transacciones de oro que se realicen en el mundo

– compuesto por expertos sin ningún interés económico de cualquier modo.

O bien expertos de distintos campos, economía, derecho, ingeniería de minas, geología, de escuelas de negocio, etc… en la etapa final de sus carreras profesionales y que tengan su vida más que solucionada.

O bien funcionarios que superaran unas oposiciones que cubrieran todas las áreas anteriores y que disfrutaran de su condición con caracter vitalicio.

Adicionalmente, ¿y si implantáramos un sistema que se parezca al doble ciego de los experimentos farmacéuticos? Dos o tres comités completamente independientes entre si, que no se conozcan en absoluto, que fijen un precio en cada momento y que el precio que se elija al final sea determinado aleatoriamente entre las dos o tres propuestas. Incluso si se tuviera la tentación de usar información privilegiada, si no se sabe qué precio va a ser el elegido, de modo similar a los controles aleatorios que realiza el CESID para evitar que se sacaran documentos clasificados, no sería óptimo el realizar operaciones.

A todo esto, ¿les he contado cuando perdí la confianza en el CESID? Sigan el enlace o se lo cuento a continuación:

Entre el 89 y el 95 pasaba regularmente por la Carretera de A Coruña para ir a la factultad de Económicas de Somosaguas, si es que cogía el autobús I.

En el 88 se inauguró la nueva sede del Cesid, en la misma carretera a la derecha en sentido A Coruña un poco después del Hipódromo.

En el 89 de iniciaron las expropiaciones para ampliar los carriles de la carretera, que suponía que cada propietario debía ceder 12 metros de sus parcelas.

Lo que significó que el Cesid hubo de derruir la vaya completa que guardaba su entrada, con carisimas (supongo, pero sería raro que me equivocara) medidas de seguridad, garitas, sensores de movimientos, etc. para volver a construirla 15 metros más atrás.

Les aseguro que lo vi con estos ojitos que se han de comer los gusanos.