Hay quien lo consideraría una gamberrada.

Pablo Fernández, no sé si les he dicho que soy fans suyo, argumenta que los tenedores de bonos y preferentes de Liberbank sufrieron una expropiación por importe de €484,1M.

En pocas palabras, las tres cajas cuya fusión significó la creación de Liberbank mantuvieron acciones por valor de €1,000M, por las que no habían pagado nada, mientras que los tenedores de bonos y preferentes recibieron €381M por unos productos por los que habían pagado €865,5M.

Un concepto básico y evidente de la sociedad capitalista es que si hay pérdidas de valor, primero las sufren los accionistas. Así que las perdidas se han atribuido en un orden incorrecto. Y es una situación que se puede solucionar.

¿Cómo? Con una demanda. Acumulando el mayor número posible de tenedores de bonos para exigir judicialmente que se respeten los más elementales principios de la sociedad por acciones.

Ahí lo dejo. Si alguien quiere recoger el guante. Salvo que me dé un siroco y comience a montar yo algo así.