Sobre denominaciones engañosas.

Repitan conmigo: el “scrip dividend” no es un dividendo. Es una ampliación de capital liberada en la que la participación de los inversores en la compañía no cambia  por lo que no obtienen ninguna remuneración.

La denominación puede llevar a error, es la opción por defecto y para recibir efectivo haya que solicitarlo expresamente. Lo normal es que la mejor opción para el accionista sea la contraria, si bien opera la falacia de la composición: la mejor opción para el individuo puede resultar en una peor opción para todos si demasiados optan por recibir efectivo de la compañía y su caja se resiente más allá de lo que la empresa pueda soportar.

Cuatro compañías han optado por esta fórmula para su próximo “pago” de dividendos. Iberdrola, Popular, ACS y Ferrovial. Usen la calculadora de Cinco Días para hacer números.

Ya les digo yo que lo lo normal es que les interese vender los derechos de suscripción, pero tengan en cuenta que no se beneficiarán de la exención de tributación en IRPF para los primeros €1,500 recibidos como dividendos porque, como decíamos al principio, no son dividendos.