El truco es evidente.

Me encanta el ilusionismo. Me encanta tratar de adivinar el truco y los magos dicen que precisamente nosotros somos los más fáciles de engañar: los que estamos pendientes de descubrir cómo lo hacen y nos fijamos mucho.

Si buscan “el mago enmascarado” encontrarán una serie de vídeos explicando cómo se hacen algunos de los trucos más populares. Ahora me toca a mí, les voy a contar cómo se hace un truco financiero, aunque no tiene mucho mérito descubrirlo.

eToro promociona todos los días en Twitter uno que dice “1,122 personas copian las operaciones de Chris. ¡Ha ganado un 924% en un año! Comienza a invertir copiándolo.”

Yo se lo explico con un ejemplo práctico.

Israel dice: “Acabo de comprar futuros sobre el zumo de naranja congelado porque las previsiones meteorológicas me dicen que la cosecha va a ser mala.”

1,122 pardillos se lanzan a imitar mi estrategia y comprar como locos futuros sobre zumo de naranja congelado.

Israel aguanta lo suficiente para que el precio suba… empujado por los 1,122 “espabilados” “””inversores””” … y vende los futuros que compró con una más que interesante plusvalía.

Los pardillos que se dan cuenta comienzan a vender… hasta que los últimos se quedan colgados de la brocha, como pasa siempre, y pagan los platos rotos. O aguantan sus futuros comprados a un precio ya hinchado por aquellos que compraron primero y se la juegan al rojo o al negro.

Nota al pié: he puesto tres comillas en la palabra “inversores” porque no las hay suficientes para resaltar que es un término que no aplica.

Nota al pié: hagan el favor de entender que si yo tengo la fórmula mágica para hacerme rico sólo se la voy a contar al gran público… si la fórmula consiste en contárselo al gran público y aprovecharme de lo que el gran público haga creyendo que le he contado la fórmula de la Coca-Cola.