Wishful thinking.

Las pistas que dan las cuentas de la banca. Nos cuenta el Editorial de Cinco Días que “las entidades financieras españolas han decidido volver a los orígenes, retornar al catón de negocio de siempre:conceder créditos y controlar la generación de los ingresos denominados recurrentes, sin recurrir a fórmulas de carácter extraordinario, como puedan ser las plusvalías por la enajenación de activos o el trading en los mercados.”

BBVA perdió el año pasado cuatrocientos cuarenta millones de Euros operaciones con derivados. Lo repito: €440 millones.

Pero debo aclarar que hay dos posibilidades:

1) Que las operaciones fueran puramente especulativas, apuestas sobre cual iba a ser la evolución del mercado. Si es así, ¿se ha aceptado ya la dimisión de todos los implicados?

¿Cómo? ¿Que aún no la han presentado? ¿Y a qué esperan?

2) Que fueran operaciones de cobertura para manejar los aspectos incontrolables que afectan a los resultados empresariales, como la evolución de las divisas.