En el Reino Unido son un poco más ágiles.

La banca británica paga €4,600 por mala praxis en la venta de productos financieros.

El supervisor británico ¡les ha marcado un calendario con fecha límite! para terminar de revisar los casi 30,000 casos de venta inadecuadad de SWAPs de tipos de interés.

Aquí sólo se recupera tacita a tacita, con la particularidad de que los que acumulan dinerito son los bancos que sólo pagan si acaso ya tal.