¡Es que seguimos, seguimos y no hay manera!

El Perich, un genio como ha habido pocos, mostraba a un etarra frustrado porque “es que no lo entiendo, matamos y matamos y no hay manera de que nos entiendan mientras se golpeaba la cabeza contra un ladrillo que, lógicamente, acabó destrozado.”

No se lo tomen a mal, no digo que sean etarras, sólo lo uso como ejemplo de como se reincide en ciertas estrategias y nos sorprendemos de que los resultados no cambien.

Incluso tras haber barrido morosidad debajo de la alfombra dos veces, volvemos a hacerlo con el bello eufemismo de “cambio estadístico”.

En este caso dejar de considerar a los Establecimientos Financieros de Crédito dentro de las categoría de entidades de crédito.

Pues incluso sin el “cambio estadístico”, también conocido como “hacerse trampas al solitario”, la morosidad sigue escalando y ya ha batido en 4,29 puntos porcentuales el anterior récord del 94 cuando llegó al 9,15%. Cerca del 50% de incremento sobre el peor momento del sector financiero hasta la fecha sin considerar lo que hay bajo la alfombra del SAREB y lo que se ha escondido en los rinconcitos de los balances.

Actualización a 30 de agosto de 2,015: como a veces escribo deprisa y tengo un estilo que puede resultar “atropellado” releo esta entrada y no termino de entender lo que quería decir, pero sospecho que la idea subyacente es: seguimos sin tratar de calcular en serio y sin hacernos trampas al solitario la mora real de nuestro sector financiero y por mas que manipulamos las cifras, la mora sigue subiendo.

Supongo que se hace para que la confianza internacional no se esfume, pero ya no sé que pensar.