En este caso no todo lo que proponen me parece desastroso.

Es más, casi todo tiene cierto sentido.

Fondos de inversión para los que buscan algo diferente.

Agua.

Madera como bien escaso.

Vino de lujo.

Instrumentos musicales.

Oro.

Turismo rentable.

El sector del lujo.

Todas las propuestas tienen un factor en común: no se trata de comprar bienes tangibles, se sugiere invertir en compañías que rentabilizan cada una de las propuestas, sea el tratamiento del agua, la extracción del oro, la cadena de valor del vino o los instrumentos musicales.

Esta última propuesta me parece creativa: compran instrumentos únicos y los rentabilizan arrendándolos a músicos. Generan flujos de caja, que es de lo que se trata en cualquier inversión.