Ya solo faltan que le hagan caso.

“La CNMV atará en corto a la banca con una nueva norma contra productos confusos.”

Leche, que hay normas para evitar la confusión con todos los productos básicos, por ejemplo con los alimentos. Así, se regula que en temas alimentarios no se puede inducir a confusión:

  1. Sobre las características del producto alimenticio y, en particular, sobre su naturaleza, identidad, cualidades, composición, cantidad, duración, origen o procedencia y modo de fabricación o de obtención.

Si hasta el Banco de España confunde depósitos y estrcuturados, como ya vimos, lo de que el banco no induzca a confusión con respecto a las características del producto….

Atribuyendo al producto alimenticio efectos o propiedades que no posea.

Lo de “alta rentabilidad, seguridad total…” con que se visten los productos no es nada de esto, nada de nada.

Sugiriendo que el producto alimenticio posee características particulares, cuando todos los productos similares posean estas mismas características.

Por ejemplo: publicitar un plan de pensiones diciendo “aproveche nuestras ventajas fiscales.” Es como el chiste de las ovejas blancas y las negras: “¿Las blancas que comen? ¿Y las negras?…” Si no se lo saben luego se lo cuento.

Atribuyendo a un producto alimenticio propiedades preventivas, terapéuticas o curativas de una enfermedad humana, ni mencionando dichas propiedades, sin perjuicio de las disposiciones aplicables a las aguas minerales naturales y a los productos alimenticios destinados a una alimentación especial.