¡Ha hecho las cuentas bien!

Actualizo el post con el enlace correcto a la noticia. Mis disculpas.

Marisa Recuero acaba de convertirse en mi “ídola” en el periodismo económico.

Para calcular la evolución de las comisiones cargadas por las entidades no se ha ido a las tarifas de comisiones máximas registradas en el Banco de España por cada entidad que son, fijense lo que son las cosas, comisiones máximas y no efectivas.

Se ha ido a las cuentas anuales de las entidades y ha calculado la contribución de las comisiones y gastos bancarios a la cuenta de resultados de cada banco. No sé como se le ha podido ocurrir acudir a los datos públicos y disponibles en lugar de a una información orientativa.

Y ¡ha indagado en el origen de las comisiones y ha descubierto que las cobradas por servicios…. han caido! No me lo creo, de verdad. Que haya hecho el análisis, no que estas hayan caido.

La razón es evidente: estas son explícitas y se identifican sin problemas en la cuenta bancaria. Son causa de cabreo cuando el cliente las ve.

Las que han aumentado y ahora contribuyen significativamente a la cuenta de resultados son las que no se ven: las asociadas a la comercialización de los productos financieros. Lo que la gestora paga a la sucursal por vender sus productos. Y no hay duda de que las comisiones de gestión y depósito también han colaborado.

(Inciso, como muy bien me apunta Josu Mezo, el que las comisiones asociadas a la comercialización de los productos financieros puede ser porque estas han aumentado… o porque el valor liquidativo de los productos haya subido. Y como resulta que la riqueza de las familias ha aumentado por la revalorización de los fondos, las comisiones de “gestión”, incluso las de los fondos cuya gestión consiste en “sentarse y esperar”, logicamente también han aumentado).

Siempre tengo la misma duda: si para los EAFI´s están prohibidas las “retrocesiones” y sólo pueden cobrar por sus servicios de asesoramiento, ¿por qué esto no es así para los bancos? Estos tienen la posibilidad de cobrar por el asesoramiento y no lo hacen. ¿Conocen una posibilidad de exprimir, digo de sangrar, digo de cobrar al cliente bancario que no se explote? Pues yo sí, el cobrar por asesoramiento en inversiones. Por tres razones:

– ya reciben ingresos por las retrocesiones

– el cobrar explicitamente por el “asesoramiento” sería competir en igualdad de condiciones con los EAFIs y el cliente se plantearía acudir a un servicio que no es gratuito. Si el banco lo ofrece “gratuitamente” (nunca lo es, simplemente se paga vía menor rentabilidad) el cliente ya tiene una razón para no cambiar de entidad

– cobrar por el asesoramiento significaría que hay una responsabilidad implícita si la inversión no sale bien: si el cliente pudiera demostrar (y esto sí que es facil) que el producto aconsejado no se ajustaba a su perfil podría reclamar por los daños y perjuicios sufridos. Así lo ha establecido una reciente sentencia en la que se equipara la actividad comercial del “gestor” de la entidad a un contrato de asesoramiento y condena a la entidad a devolver el dinero al haberse incumplido los principios de lealtad, diligencia y buena fe en la venta.

Al igual que el asesor fiscal tiene que asumir los recargos que gire Hacienda por errores en sus liquidaciones. Atención, off-topic: el seguro de responsabilidad profesional de los asesores cubre sanciones y recargos, pero nunca cuota defraudada. Tengan mucho cuidado, no piensen que el seguro cubrirá lo que se defraude. Obviamente lo que hay que hacer es no defraudar, pero por si acaso alguien lo ha hecho inadvertidamente y ahora anda apretando los hombros y cruzando los dedos por si se levanta la liebre