¿Por qué se pagaría por comprar un bono?

En lo peor de lo peor de la crisis hemos visto como se han llegado a pagar rentabilidades ¡negativas! en bonos alemanes y suizos.

¿Por qué? No parece tener lógica.

Pero claro, en situaciones de riesgo en las que pudo incluso romperse el Euro o llegarse a intervenir (aún más) a España o a otros países como Bélgica o Italia el dinero huye a refugios seguros. No hay nada más miedoso que el dinero.

Entonces, o sacas los billetes y los metes en una caja de seguridad (con los riesgos que supone y el coste que también hay que pagar por alquilarla) o acudes a un refugio seguro, aquel país que estás convencido de que no va a colapsar. O bien Alemania, ya que el Euro no es más que dos Marcos (de verdad, hagan la conversión original, es clavada) e incluso si se rompiera la moneda única los Euros que se convirtieran en Marcos no sufrirían devaluación alguna y mantendrían su poder adquisitivo. ¿Por qué no sufrirían devaluación?. Por muchas razones, pero la principal es que seguirían siendo una moneda atractiva para los inversores y no habría escasez de demanda, incluso se revaluaría. Sin embargo, en caso de ruptura del Euro y vuelta a las pesetas Pesetas o Dracmas, tales monedas no correrían con la misma velocidad que la falsa moneda pero casi. Y cuando hay exceso de oferta de cualquier bien, incluso de las divisas, su valor se desploma.

Otra razón es que la devaluación podría incluso ser deliberada, aunque habría contras. Uno de los dramas de la economía española es que no puede acudir a la herramienta más rápida para ganar competitividad exterior y tratar de reactivar la economía: la devaluación de la moneda. Que fue, por ejemplo, lo primero que hizo Solchaga al llegar al Ministerio de Hacienda. Así las exportaciones son más baratas y las importaciones más caras: deberían aumentar aquellas y caer estas. El gran contra: si se han contraído deudas en Euros y hay que pagarlas con Pesetas que, supongamos, valen la mitad de la ratio de conversión original….la deuda como por arte de magia acaba de duplicarse. Que se lo pregunten a todos aquellos que contrataron una hipoteca en Yenes al calor de los mínimos intereses que mantenía el Banco Central de Japón.  Con la caída del tipo de cambio del Euro contra el Yen (de  comprar 169 Yenes con cada Euro se pasó a comprar sólo 119) resultó que la cuota aumentó en un 40%  y la deuda aumentó en otro 40% ¡sobre el importe original!.