El 40% de las sucripciones en 2,013 fueron de fondos con rentabilidad objetivo.

Así nos lo cuenta Cinco Días y me quedo anonadado. Son un producto malo, caro y sin prácticamente ningún atractivo, en comparación con las alternativas.

Ya lo comenté hace no mucho, así que no me voy a repetir demasiado salvo resaltar un par de comentarios del mismo artículo:

– “Para las redes bancarias son muy atractivos, porque son fáciles de vender, generan comisiones y vinculan al cliente durante varios años”, en palabras de mi admirado Martín Huete.

– “Mucha comisión para poca rentabilidad”

– “En este caso, el inversor no tiene la certeza absoluta de que vaya a conseguir el rendimiento comprometido y mantener el capital, puesto (…) no tienen garantía de un tercero por lo que ni el capital ni la rentabilidad está garantizado”

Pues es invirtieron alrededor de €10,000 sobre el total de €23,200 de suscripciones en el año.

Como decía Chicote cuando un cocinero le dijo que había aprendido a cocinar viendo Ratatouille: “No me lo creo, estás de coña”

Pues no, no están de coña.