♻️ Ruido vs. información

No paro de toparme con plataformas de trading que prometen el oro y el moro y ofrecen métodos infalibles en sus cursos y añaden gráficos muy chulos que nos dan la impresión de que esto, además del mejor modo para forrarnos, es algo muy divertido.
Esta fascinación por los colorines me está recordando la leyenda de que las urracas se sienten atraídas por los objetos brillantes.

Me Nassim Taleb nos cuenta algo muy interesante en “Fooled by randomness”, aunque no deje de ser evidente: que en los movimientos de los mercados hay ruido.

Usa el ejemplo de las líneas telefónicas. En una conversación oiremos a nuestro interlocutor y puede que haya interferencias. Lo primero sería la información relevante y lo segundo el ruido, nunca mejor dicho.

(Ahora mi digresión: trabajé en una empresa de telecomunicaciones y había que hacer pruebas de la calidad del servicio de cada uno de los proveedores que nos querían suministrar minutos.

Las pruebas las hacía mi compañero Raúl marcando números al azar tras el prefijo del país, preguntando “Am I talking with Nigeria? Yes? Thank you very much” y evaluando “a ojo” la calidad de la señal.)

Pues al igual que en las líneas telefónicas, la información que nos trasladan los mercados, vía movimientos de las cotizaciones, nos llega contamina por el “ruido” que introducen los movimientos meramente aleatorios de los precios.

Cuanto mas frecuente es la observación, mas ruido recibimos y menos información relevante tenemos. Si observamos una vez al año, recibiremos 0,7 unidades de ruido por cada unidad de información relevante. Una vez al mes tendremos 2,32 unidades de ruido por cada unidad de información. En una hora, 30 unidades de ruido por cada unidad de información.

Si miramos cada segundo recibiremos 1,796 unidades de ruido por cada unidad de información.

Hay un problema adicional: nuestras reacciones emocionales no son equivalentes ante las subidas y ante las bajadas, la reacción ante estas es mucho mas acentuada que ante las subidas. Incluso aunque el resultado final sea positivo, nuestra cartera termine ganando, terminaremos agotados por el camino. Cada observación en rojo nos producirá una angustia que no se contrarrestará por la euforia de las cifras en verde.

¿Qué quiero decir con todo esto? Que hagan el favor de des instalar de sus teléfonos móviles la aplicación de Bloomberg que consultan una vez por hora para ver como evolucionan los índices y los valores que componen su cartera.

No vale para nada y les va a confundir, agotar y, en el peor de los casos, hacer tomar decisiones precipitadas y erróneas.

Hagan el favor.

Publicada el 29 de junio de 2,015.

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