♻️ Elpidio Silva, Bankia, Blesa y el circo

Como lo mencioné de pasada el viernes, voy a hablar de Elpidio José Silva.

Poco hay que añadir, desde un punto jurídico, al artículo del “Teniente Kaffee“, profesional del derecho que escribe bajo seudónimo en El Diario, sobre el caso. Explicaba claramente las barbaridades procesales en las que había caído el “ídolo” y que dejaban claro que estamos, simplemente, ante un mal juez.

Ese mismo medio, que se dice riguroso, publicó el día 16 de julio un artículo cuyo título parecía el de una tonadilla de la Pantoja: “Silva, culpable de perseguir a un poderoso“. No se decía en inngún momento que el autor es… el abogado defensor del Juez, elemento que hay quien considera interesante para evaluar la imparcialidad y objetividad de una pieza de opinión en un periódico. Llámenme puntilloso.

Lo más divertido es que ese mismo día 16 de julio Silva sencillamente demostró (que no se volvió, eso ya lo estaba) que está loco.

Ido.

Como una regadera. Vean la serie de tweets que publicó ese día, diciendo que “se dedican a manipular mi cuenta de twitter”, que le “dan de baja como seguidor a personas e iniciativas políticas”, que el “Régimen se cuela en las redes para bloquear su cuenta” porque “muchas personas que quieren retuitearle no pueden“.

Pues a este mal Juez, a un tipo que estuvo a punto de conseguir la impunidad de Blesa porque no hay mejor abogado defensor que un mal juez instructor, a un fantoche al que sólo le faltó ir a Mujeres, Hombres y Viceversa, le han salido defensores de debajo de las piedras.

El argumento más divertido es que “el Juez que persiguió el mayor desastre financiero de este país ya lo han juzgado mientras que Blesa está en la calle”. Estos son los mismos que dicen que para llevar la economía de un país sólo hay que manejar las cuentas públicas como las de casa, preocuparse de no gastar más de lo que entra.

Ambas comparaciones son iguales que decir que llevar el Apolo XI a la Luna es como conducir el Twingo al parking del Carrefour. Es el mismo orden de magnitud de diferencia en la complejidad de cada una de las situaciones y prefiero un millón de veces que la instrucción del caso Bankia lleve diez años y se amarre muy bien todo lo que puede llevar a estos posibles golfos a la cárcel a tenerlos unos meses en prisión preventiva y que luego salgan impunes por no haber respetado los derechos que les concede nuestro estado.

Que les protegen a ellos, a los acusados de violación de la feria de Málaga, a vuesarced y a mí. Defiendo los derechos fundamentales cuando amparan a un posible golfo como Blesa porque es cuando hay que defenderlos, el subtexto de la película “El escándalo Larry Flint” es que es muy fácil defender la libertad de expresión cuando se trata de “Los osos amorosos”, cuando hay que defenderla es cuando lo que se dice amparándose en la misma choca con nuestros valores y principios.

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