♻️ El mito de la caverna

El precio de la última acción que se compra en bolsa no puede multiplicarse por el número de acciones en circulación para obtener el “valor” de la compañía, confundimos dos conceptos distintos. Es el precio alrededor del cual una acción, o un número no muy elevado de ellas, se vendería en el mercado en un momento dado. Ya he comentado que esto lo llamo el “Gato de Cheshire y las acciones.”

El valor de las acciones es una variable que no se puede observar, solo conocemos el precio y no el de todas, conocemos el de unas cuantas porque si tratáramos de poner en el mercado todas las acciones (o un porcentaje muy elevado) el precio es muy probable que se desplomase. En una próxima entrada trato el tema porque me estaba yendo por las ramas demasiado, incluso considerando mi capacidad para escalar por los cerros de Úbeda.

A lo que iba, el Mito de la Caverna aplicado a los mercados bursátiles: el valor de una acción no es conocible, nadie puede conocerlo mas que por casualidad y sin poder demostrar que es correcto. Yo puedo decir que la acción de Telefónica vale €25 y puedo estar en lo cierto. Pero no puedo saber que estoy en lo cierto, es una conjetura que no se puede demostrar.

Lo único que observamos es el precio, que no es mas que la proyección en el fondo de la caverna de las formas ideales que son los valores de las acciones y que tratamos de adivinar en función de estos reflejos distorsionados.

Sepamos que precio no es mas que lo que podemos observar del valor de una acción, no nos confundamos.

Y sepámoslo cuando se afirme que el Gobierno ha malvendido AENA con el único argumento de que la cotización se ha disparado tras la operación de venta.

Solo tomaré en serio a quien lo afirme si es que es millonario gracias a haber aprovechado el rally alcista de la acción. Y aún así con cautelas ya que no podemos saber si su resultado fue producto de la suerte o de un análisis acertado, algo que no podemos demostrar.

Todos los demás que lo afirman no son mas que profetas a posteriori, grandes adivinos del futuro una vez que ha ocurrido lo que creo que podemos afirmar que no es una habilidad exclusiva de unos pocos elegidos.

Hablando de Úbeda, donde nací, he tenido que reírme con este vídeo. No se lo pierdan.

Publicada el 26 de agosto de 2,015.