¡Qué linda melodía! Vamos a seguir al que toca la flauta tan bien.

El cuento de los garantizados es el de nunca acabar y no creo que en España la palabra “garantizado” deje nunca de atraer con mas fuerza que la flauta de Hamelin.

Una consulta en iAhorro me lo ha recordado: preguntan por el perfil al que va dirigido un ¡plan de pensiones garantizado a diez años!

La respuesta de Luis García Langa: a ningún perfil, es un producto que no tiene sentido. Como los garantizados en general, salvo honrosas excepciones como la que comenté hace unos días.

Como saben que me gusta irme por las ramas, diviértanse con los “Cuentos infantiles políticamente correctos”, de James Finn Garner. Aunque aún tengamos que esperar a que publique “El patito que logró verse juzgado por sus méritos personales y no por su apariencia física” y no tenga versión del “Flautista de Hamelín”.

Se van a reír. Un extracto del prólogo: “Deseo disculparme de antemano y animar al lector a presentar cualquier sugerencia encaminada a rectificar posibles muestras -ya debidas a error u omisión- de actitudes inadvertidamente sexistas, racistas, culturalistas, nacionalistas, regionalistas, intelectualistas, socieconomistas, etnocéntricas, falocéntricas, heteropatriarcales o discriminatorias por cuestiones de edad, aspecto, capacidad física, tamaño, especie u otras no mencionadas, ya que no me cabe duda de que mi intento por desarrollar una literatura significativa y desprovista de cualquier posible arbitrariedad y de la influencia de las imperfecciones del pasado ha de hallarse necesariamente sujeto a errores

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