“Ojiplático” me he “quedao”

“Ana Patricia Botín reprocha que demasiados banqueros olvidasen antes de la crisis su contribución al progreso.”

ha advertido de que actuar “con negligencia” destruye la confianza de la sociedad en los bancos.”

Si lo sabrá ella, que durante su reinado en Santander UK coleccionó sanciones del Regulador británico por sus variadas tropelías para con los clientes.

¡Que “retiró voluntariamente” a ochocientos “asesores” por deficiencias en el asesoramiento que prestaron a los clientes para terminar cambiando completamente el modo en el que trataban a los clientes.

En pocas palabras: dejando de venderles basura tóxica obligados por la presión del regulador.

muchos de los que trabajan en banca “a veces” olvidan cuál es la función de los bancos. “La respuesta es sencilla: existen para contribuir al progreso de las personas y de las empresas

El artículo que publica en el País, “La función de los bancos“, no es más que un refrito de la conferencia y se puede definir como una alternancia entre obviedades equivalentes a “hagamos el bien, odiemos el mal” y demostraciones de cinismo y desvergüenza que harían palidecer al parricida que pidiera clemencia alegando ser huérfano.

(Esto último lo he copiado del manual del juego de rol Paranoia.)

Para comenzar, recordemos que la independiente prensa española eliminó de la lista de entidades multadas por el Regulador británico al Santander. La multa se impuso a trece pero la lista publicada en el Mundo y en el País sólo incluía doce. Supongo que para evitar que les trajera mala suerte.

En forma de pérdida de inserciones publicitarias y preguntas interesantes en los próximos consejos de administración.

Cinismo: “En Santander, queremos hacer una banca sencilla, cercana y transparente.”

Cinismo: “Al mismo tiempo que construimos relaciones personales, cara a cara con nuestros clientes en las sucursales, ahora también debemos ofrecer un servicio excelente por Internet y por teléfono.”

Por eso cierran sucursales y modifican a las bravas programas como el de “Queremos ser tu banco”.

Cinismo: “la separación o prohibición de algunas líneas de negocio puede ser necesaria para reducir la complejidad en determinadas entidades pero, si se aplica a todos los bancos, podría limitar el acceso a los servicios bancarios y aumentar el precio de determinados productos a clientes minoristas y pymes.”

Desvergüenza: “Aunque tenga sentido a más largo plazo tener un requerimiento de capacidad de absorción de pérdidas que asegure que el coste de una crisis bancaria lo paguen los acreedores y no el contribuyente, eso no debería implicar cambios en las estructuras de financiación que favorezcan tomar deuda en lugar de depósitos.”

Hagamos el bien: “lo que realmente impulsará nuestro negocio y generará crecimiento sostenible serán las relaciones que tengamos con nuestros empleados, nuestros clientes, nuestros accionistas y con la sociedad a la que servimos.”

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