Cuidado con los “asesores”.

Es uno de los trucos más viejos del mundo: era el comienzo de “La última seducción” con Linda Fiorentino y servía para definir al personaje como la estafadora sin escrúpulos que era.

“La Policía desbaratar una red de chiringuitos financieros que estafó a inversores británicos”. El funcionamiento clásico es dividir a los clientes objetivo en dos grupos.

Al primero se le dice que el valor tal va a subir. Al segundo grupo que va a bajar. Después se coge al grupo con el que se ha acertado, se divide en dos grupos iguales y se repite el procedimiento.

A la tercera vez que se ha “acertado” el pronóstico tienes al pardillo en tus manos. Es cuestión de elegir qué se le vende y sentarse a esperar a que un número significativo pida recuperar su dinero y se agoten los capotazos para esquivar las peticiones.

(Postdata: ¿qué habrá sido de Linda Fiorentino?. Apenas aparecen películas en su ficha de la IMDB en los últimos veinte años. Con lo que me gustaba y el buen papel que hacía, sobre todo de Femme Fatal).

Distribuido bajo Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial- Compartir Igual 4.0 Internacional.