Una afirmación cuestionable.

Deeeeeeeeel libro Valoración de Empresas, de Pablo Fernández. ¡Pesao!

La solución para Fondos de Inversión y de Pensiones: fijar una comisión de gestión fija mínima, pongamos de 0,25% anual, y el resto comisión sobre resultados. Y controlar muy bien los gastos y comisiones internas, lo que se llama “gastos y comisiones “invisibles”.

Veo un problema: incentivaría la asunción de riesgos muy superiores a los que debieran esperar los inversores en el fondo. ¿Por qué? Porque si ganamos, gano yo y si perdemos, pierdes tú. Salvo que la comisión sobre resultados pudiera ser negativa si los resultados son realmente malos o incluso si no siéndolo, el riesgo asumido ha sido excesivo creo que el incentivo basado casi exclusivamente en variable daría resultados perversos.

Siempre que los gestores cayeran en la tentación de caer en esos comportamientos incentivados perversamente. Y soy pesimista sobre la capacidad de auto control cuando uno se juega el bonus.

(¿Por qué negativa incluso si el resultado ha sido “bueno”? Porque si yo decido saltar desde el cuarto piso de mi bloque y por azares de la vida salgo ileso eso no significa que mi decisión fuera prudente y adecuada. Pues si un gestor asume un riesgo inadecuado para la vocación del fondo o el perfil de sus clientes su decisión tampoco es prudente ni debe ser recompensada).

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