Un comentario sobre rentabilidades fuera de mercado.

Cuando la posibilidad de default de Grecia era ciertamente real sus bonos llegaron a venderse con una rentabilidad del 30%. Aunque el default no llegó a producirse, no se puede decir que la decisión de invertir fuera prudente, salvo para especuladores muy agresivos que supieran muy bien qué hacían y el riesgo que asumían.

No nos ceguemos por rentabilidades fuera de mercado. Si alguien (muy posiblemente un “cuñao” nos ofrece un producto que nos va a dar, “garantizado”, dos, tres o cinco puntos porcentuales que la mejor oferta de imposición a plazo fijo de toda la vida, sólo hay dos posibilidades:

o no es seguro.

– o no es legal.

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