Ocho chicharros.

Es que no se puede. Es que es imposible mantener la cabeza fría, una estrategia de inversión coherente y no caer en la especulación más estúpida. Es que nos fuerzan día y noche, por tierra mas y aire para caer en ella.

Y perder hasta la camisa, claro.

Pero que lo hicieran empresas que ganan dinero con las comisiones de los pardillos sería relativamente normal, no sería peor que vender homeopatía o flores de reiki. Vamos, que sí lo es, pero que si los demás fraudes se permiten, este también.

A lo que iba: nos habla Cinco Días de “Ocho inversiones extravagantes con las que aún se puede ganar dinero”

De entrada, hablar de inversión e incluir la palabra extravagante es un oximorón a la altura de tweet inteligente de Toni Cantó o tertuliano hablando de economía con conocimiento. Simplemente, no existen. Si es que son inversiones, si es tirar el dinero sí que existen.

Nos dicen:

1) coches de coleccionista,

2) obras maestras,

3) ¡grafeno!,

4) diamantes y joyas,

5) ¡vino!, ¡invertir en vino por favor!,

6) crowdfunding,

7) ¡monedas virtuales! ¡pero si es la burbuja más evidente de la historia, con permiso de la de los tulipanes! o

8) fondos de soja o uranio para innovar.

Sugerir invertir en 1, 2, 3, 5 y 7 sólo se puede hacer con mala intención. No se puede ser tan idiota como pare considerar que comprar estas cosas es invertir.

Sugerir el 8) sólo se puede hacer desde la más absoluta ignorancia y el haber oído en la barra de un bar a un cuñao diciendo que la inversión en uranio tiene mucho futuro porque Irán está desarrollando su programa nuclear pacífico o algo igual de intrascendente.

El 6) es de no tener ni idea, de nuevo. El crowdfunding, casi por definición es, si no altruista, a cambio de recompensas como cenas con los autores, entradas a los conciertos, copias firmadas de la obra…. ¿Por un retorno monetario? Escasísimas ocasiones.

Y lo de las joyas y diamantes, cojonudo. Vé descontando de la rentabilidad el margen del joyero, el IVA, los gastos de custodia y seguridad, el seguro por si les pasa algo……

Y luego pregunten por los hermanos Hunt y como consiguieron, especulando alegremente, hundir el precio de la plata en ¡un 50% en un sólo día! y ya verán qué risa les da cuando piensen en lo que puede pasar en cualquier mercado, como el del oro o los diamantes. O sudores fríos, como ustedes elijan.

Por favor, hombre, que esto lo publique un periódico que dice ser serio. Ni el National Enquirer se atrevería a tal majadería.

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