El plan de la CNMV para evitar nuevos fiascos financieros no convence a la industria.

Nos lo cuenta el País el domingo 8 de diciembre.

a) si no convence a la industria ¡ES COJONUDO PARA LOS CLIENTES!

b) “El supervisor quiere que el cliente entienda el producto que compra”. Ahora entiendo la razón por la que no convence a la industria. Pero es injusto decir “la industria”, habría que decir “aquellos que han abusado indecentemente de la confianza y falta de formación financiera de los clientes”.

Los objetivos / planes de la orden son:

  • proporcionar una descripción clara de cómo se ajusta el producto al perfil del cliente

  • dejar constancia de que ha sido advertido de que la operación no es conveniente, si así resulta de los tests de idoneidad y conveniencia

  • abrir la posibilidad de incluir advertencias de la CNMV en colocaciones concretas

  • crear un registro centralizado de clientes de tal modo que no se puedan ofrecer de nuevo productos ya identificados como no convenientes

¿Alguien me puede decir qué tienen estos cuatro puntos de malos?

El argumento del “representante de las entidades” es que:

  • puede incrementar el papeleo. En el mejor de los casos son vagos y perezosos. En el peor no quieren dejar constancia de sus fechorías.

  • puede significar que las entidades no vendan productos complejos por estos requisitos incrementados y se refugien en productos sencillos. ¡ES QUE ESTO ES LO QUE CONVIENE AL CLIENTE!

 Este plan sólo puede beneficiar a las entidades que trabajan banca sencilla, orientada al cliente y que no se basan en complicar los productos para que no se entiendan. O sea, las que debieron haber existido y operado siempre.

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